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Saber Amar

En el día de hoy quiero compartir con todos una poesía de mi entrañable amiga, maestra, mi guía espiritual. Mujer de mucho valor e inmensidad de caminos recorridos, capaz de revertir una vida en declive con un solo encuentro. Soy testigo de varias vidas renovadas bajo su guía. Pero aquí está su otra cara, que muchos desconocen. Espero que la disfruten.

Ekaterina Nikitenko

Saber amar

Te perdono las noches de ausencia
Y el silencio en aquella fiesta
la mujer que te besa y toca

te perdono la rosa marchita por el frío
Tus escapadas a misa cada domingo y
aquel poema en la billetera:
el milagro de amor

Te perdono:
la ultima extranjera
Y aquel niño que nació en primavera
el nombre de mi amiga en tu calendario

Y aunque ya no se si existe esta pareja, me aburre
la mentira de hoy
Pero te perdono
Te perdono no saber amar con mi ritmo
no llorar con mis gemido
no temblar con mi temblor

Pero lo que no te perdono- ni ayer, ni hoy- es que
me beses sin amor.

Por Maritza Barranco

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Mariposa

hada 1

Estaba triste,

Sentada debajo de un árbol

Con la mirada fija en una flor silvestre.

Mil preguntas pasaban por mi cabeza

Buscando el lugar sagrado de la felicidad humana.

Una mariposa llego de repente

Generando una luz dorada con sus alas perfectas.

Se volvió un Hada con su vestido largo,

Me sonrió suave y con un solo gesto

Me hizo volar por el mundo entero.

Al final del viaje, bajo el mismo árbol,

Ya no estaba triste

Encontré la respuesta.

 

por Ekaterina Nikitenko

Seducida Por La Misantropía

 

 

 
Me canse del frío de la noche

De un triste despertar de mis mañanas

Olvide me esperabas como solías

Olvide te jure te encontraría.

 

Obvie por un momento las canciones

Las que me recordaban tanto te sentía

Arraigado y tan pegado a mi cabeza

Nuestro amor erróneamente idealicé fallecía

Y no pude aguardar mas esperas.

 

Por un instante te fuiste borrando

No supe más de ti mas solo de mi

En mi presente, mi ego dominaba

Solo mi deseo, lujuria y el suculento

Deseo hacia el delito fluían movilizando

Cada paso, mirada y sonrisa que mis labios

Expresaban.

 

 

 

 

 

CUANDO PIENSO TI

 

 

 

 

 

 

 

 
Cuando pienso en ti,

Gotas saladas al partir

Sol nublado y lágrimas de lluvia

Sensación de seguir tu corazón sin vida

Hojas secas que el viento no mueve

Un laberinto profundo de tristeza.

 

Cuando pienso en ti,

Un pasado feliz que ya no vuelve

Un deseo fugaz que permanece

Tan solo un anhelo desaparecido

mientras tu alma ulula

Como ser perdido.

 

Cuando pienso en ti,

Un océano sin agua

Un calor que ya me es frío

Un corazón tan lleno de olvido.

 

Cuando pienso en ti,

Tu mi ilusión sin sonrisa

Una pasión sin más caricias

Mi viejo amor silente

Sin más luz y absorto en la muerte.

 

Esta mi yo, sin sentirme con suerte

Tan solo en este horrible presente

Sin sensaciones .Sin añoranzas

Con este pesar de haberte tan poco vivido

Sin el despertar que ayer compartimos.

 

 

 

POR:  YENERYS AYBAR R.

DONCELLA TARDíA

tristan e isolda

Desperté con el cielo entre mis brazos, vislumbrando las gaviotas a través de la ventana.Sobre el pasto reposaban las amapolas libres y risueñas. Mientras gotitas de roció nos bañaban el rostro en aquella mañana después de haber sido aquella noche tan larga.

Me sentí mujer. Me sentí madura. Una mancha de sangre era la prueba del dolor placentero que mi flor ya en retoño invadía. ¡Fue un  Momento glorioso aquel día!.  Aquel mi instante invadido de gozo. Sabor a delicia; frescor hiriente de gritos y punzadas. ¡Oh torturante y placentera morada! .La que aquella noche probaste dulcemente.

Arraigada al toque de tus besos como recién nacido adherido al seno de su madre. En un amanecer de domingo irónicamente deleitada por el  dolor y al fin liberada del yugo tardío de la desesperación que antes en doncella silente dormía.

BY: YENERYS AYBAR  R.

http://sobreleyendas.com/2011/05/23/la-leyenda-de-tristan-e-isolda/

Lluvia

 

Lluvia…

Cielo nublado….

Veo el agua caer

La tristeza me adormece

La nostalgia se apodera del alma

Escudriño en los laberintos oscuros de mi Ser

Buscando el rayito de luz escondido  en alguna esquinita oculta

Sé que tarde o temprano aparecerá

Como lo hace el Sol después de cada tormenta

Creando un arcoíris en las últimas gotas de la lluvia

 

Por Ekaterina Nikitenko