Archivo de la categoría: Gratificación

EGO II

 

 

YENERYS ME

 

 

Me gusta mirar en el espejo

Y ver que eres tú. No eres otra.

Disfruto contemplar tus ojos claros

Meditar en tus labios suculentos

Y vivir la delicia en tus facciones.

Nadar en tus mejillas

Volar a través de tus patitas de gallo

En esa tu edad casi un poco madura

Trotar en tu nariz de negro acento

Y nada mas delicia es la que siento

Al descubrir el gusto hacia mí misma.

POR: Yenerys  Aybar

Foto por : Estudio fotográfico lulú.

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LA MISMA MUCHACHA

 

 

 

Mariposa suspendida entre amores.

Hija del mismo cielo siendo una estrella.

Amiga confiable, hija y amante.

Tímido rostro de mirar transparente.

Figura erótica en sus labios silentes.

 

 

Ella la paz dentro de sí misma.

La flor que habita entre los montes.

El lápiz de carbón de sus emociones.

La recóndita ada noble   y

El embrujo de sus expresiones.

 

Ella soy yo. La misma muchacha .

La misma niña que ya mujer,

Rebusca en todo y se llena del

Canto, las risas y los sueños incesantes.

Su espíritu intranquilo perfuma

Hojas blancas, con nuevas fragancias,

En desvelos tibios de sus añoranzas.

 

 

POR: Yenerys J. Aybar Rojas.

 

Mariposa

hada 1

Estaba triste,

Sentada debajo de un árbol

Con la mirada fija en una flor silvestre.

Mil preguntas pasaban por mi cabeza

Buscando el lugar sagrado de la felicidad humana.

Una mariposa llego de repente

Generando una luz dorada con sus alas perfectas.

Se volvió un Hada con su vestido largo,

Me sonrió suave y con un solo gesto

Me hizo volar por el mundo entero.

Al final del viaje, bajo el mismo árbol,

Ya no estaba triste

Encontré la respuesta.

 

por Ekaterina Nikitenko

Cuento Cortísimo

cuentocorto

En una noche, viernes,

bar de buena muerte,

me dio por disfrazarme de inverosímil recuerdo.

 

Ligera,

cual mirada de perro fiel a medianoche,

me escurrí en sus sueños.

 

Por Berenice Pacheco Salazar, 2011
“La tarde en que la oruga abrió sus alas”

 

Quiero Ser, por Ekaterina Nikitenko

верба2

Una nube que vi en el cielo me recordó la inevitable partida

¿Que seré al dejar este cuerpo terrestre?

 

Quiero ser la brisita que alivia el calor del verano

Un rayo de sol que derrita los copos de nieve en un crudo invierno

Un brote de sauce en primavera

La alfombra dorada del jardín en otoño

 

No quiero cruces ni piedras sobre mi tumba

Solo el aroma de flores para los que me recuerden

Que mi espíritu vague sin rumbo

Llevando aliento a los afligidos

Que mi Alma se una con el Universo

Siendo la mensajera de las esperanzas

 

O madre querida con tu soplo tan añorado

Guía mis pasos en esta vida terrestre

Y al llegar al final de este largo camino

Quiero partir contigo hacia el arcoíris

Deleite

entre
Celebré mi asombro ante una flor

dije – vamos al mar

se aquietó mi ser ante su orilla

toque briznas, hojarascas y raices  a flote

un manto de arena cubrió mis pies

para que la piel viviera,.