Archivo de la categoría: cuento corto

Ganas

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Tengo ganas hacer de cosas. De tantas cosas tengo ganas

De hacer el amor con el rio y vibrar con sus corrientes

De cubrir mi cuerpo con el bosque y fluir enlazados una otra y otra vez

De acariciar el cielo llegando hasta el cosmo y sus hoyos negros mientras

Canto al sol miles de melodías que lo hagan brillar al son de mis armonías

Tengo ganas hacer de cosas. De tantas cosas tengo ganas…

Por: Yenerys Aybar.

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Amadoras

Amadora1Amadoras

portadora del recuerdo

Portadora del recuerdo

En el sigilo

ellas  en torno a mamagüela

celebrantes del saberse

acurrucaban   en el regazo

a quienes boquitas asidas a una teta y luego

a  la otra  aspiraban la seguridad de la ternura

el estar y dejarse ser. Así fue

En el calor y olor de pecho y vientre

efluvios de mujer, de mamá, estuvieron.

Un día, echaron a andar haciendo el camino

y luego, no parar, en carrera de relevo

por entregar  una y otra vez,  un ovillo de misterio

un ovillo de amor a la que viene atrás.

María Hortensia de la Cruz

léeme en:

http://palenqueducacionparatodos.blogspot.com/

http://educacioncomparadaii.wordpress.com/

En Mis Adentros ( ¿ Y si … ? )

 

 

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¿Y  si los árboles  caminaran?

¿Qué tal si el amor no acabara?

¿ Si siempre fuéramos niños?

¿Y si el color de nuestra piel no

Motive el racismo?

¿Y si todos voláramos como

Pájaros y gaviotas?

¿Y si las flores no murieran?

¿Si la paz por fin existiera?

 

 

¿Y si dibujo el sol en mi rostro?

¿Y  si el mar fuera mi vecino y

Las palmeras, casas cercanas?

¿Y si las montañas se llenasen de nubes

que alrededor emanen perfumes?

¿Y si la vida pasara volando pero solo

Vivieras soñando?

 

 

 

Por:  Yenerys Aybar

 

http://www.andresroemer.com/blog/es/wp-content/uploads/2012/08/question-mark.jpg

Cuento Cortísimo

cuentocorto

En una noche, viernes,

bar de buena muerte,

me dio por disfrazarme de inverosímil recuerdo.

 

Ligera,

cual mirada de perro fiel a medianoche,

me escurrí en sus sueños.

 

Por Berenice Pacheco Salazar, 2011
“La tarde en que la oruga abrió sus alas”