Archivo mensual: junio 2012

El llamado del abismo

De pie, frente a un abismo que la nombra
una mujer está cambiando.
Sabe que jamás será la misma
y se deja seducir.

“Veo tu rostro
y no te temo
para esto nací”.

Mira hacia atrás y ve su historia:
caminos pedregosos y
estrechos,
la carga en sus hombros.
Luchas.
Miedos.
Demonios.

Todo eso se transforma ante sus ojos.
Ahora son aliados.
Sustento.
Fuerza.

“Me lanzo.
No hay vuelta atrás”

Cae en una danza.
La oscuridad es un velo
acariciando su cara.
Lento.
Muy lento.

“Caigo.
Floto.
Vuelvo”

El abismo todo lo transmuta.
Es un canal de parto al revés
Que se vuelve hacia sí mismo
y la devuelve a la tierra
desconocida y salvaje,
que es el centro de su ser.

Por Carolina Luciano Sánchez

Pintura: Still a Tadpole, Already a Frog  de Irene Hardwicke Olivieri
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Diosa

Selvas, manantiales y cuevas me habitan.

Vieja y joven soy.

Vulnerable, diosa, alquimista.

Voy y vengo por aguas saladas y dulces.

Cambiando.

Transformando.

Abriendo y cerrando.

Haciendo milagros

y volviendo a olvidar.

¡Qué danza maravillosa esta vida!

Poder ver todos los colores

Soñar en grande y en pequeño.

Recorrer selvas y cuevas.

Lamer mis heridas.

Aullar mis anhelos.

Y en una burbuja

volverme a encontrar.

Por Carolina Luciano Sánchez

Imagen de la misma autora. 
Sophia. Collage sobre madera cubierto con resina.  
40″ x 40″ por Carolina Luciano ©2012.

Todo mi cuerpo.

Todo mi cuerpo es una metáfora,

escenario de múltiples existencias.

No hay mujer que se resista a la seducción del tambor.

Por eso me visto de noche…y bailo.

 

Por: Berenice Pacheco Salazar
Fotografía: Elizabeth Sánchez
De: Presentación de Paula y Tabla Dance Studio en Bellas Artes (2012) 

Madre solo hay varias

Madre solo hay varias.
Ellas me acogen,
sonríen,
esperan.

Me guían,
desafían,
alientan…

…para luego lanzarme al vacío
confiando en que eventualmente podré volar.

 

Por: Berenice Pacheco Salazar
Fotografía: Elizabeth Sánchez 

Naciendo

Erase una vez cuando mi ombligo conectaba con mi madre
y era como si ella y yo fuéramos una.
¡Zaz! Vino el médico, dio un corte y me llevaron lejos.
No sabía quién era, ni donde estaba:
Miedo, frio, confusión, me sentía perdida.
Caí al vacio y…

El círculo de sabias me recoge, me acuna, me sonríen.
Mamá Gracita me eleva.
Rayos solares resplandecen sobre mi cabeza,
me ungen con tierra remojada en agua bendita,
todas al unísono soplan mi frente:
“Nelsy, niña hermosa, Guerrera de Luz.
Nuestros seres se abren para recibirte,
para integrarte a este círculo sagrado de Mujeres Sabias,
he aquí tu espada, tu blanco traje, tus sandalias plateadas.”
El grito de vida abre mis pulmones.
Inicia la gran fiesta,
del cielo llueven dones que acarician mi ser.

Nelsy Aldebot Reyes

Foto tomada de
http://mujerancestral.blogspot.com/2010/08/brujas-madres-mujeres-despiertas.html

 

Anhelo

Anhelo el infinito
escudriño amor
intimo
apasionado
vivo

Seres danzantes
sabiduría inmortal
expresiones silentes
cuerpos entrelazados
almas trenzadas

Sabiduría ancestral
tejiendo experiencias
cuentos
canciones

Sueños develados
al juntarnos
en una vibración
en la misma melodía

Música
arte
libertad
expansión de almas
reverberando
celebrando vida.

Nelsy Aldebot Reyes

foto tomada de http://exploremoseluniverso.wikispaces.com/Tipos+de+galaxias

Mi Bello Retrato

 
Así la veo, tierna y tranquilita. Dibujando arco iris en cuadernitos petetes. Odiando las aritméticas y amando las artes y letras. Es de este modo como la veo. Como si estuviese ahora mismo en frente acariciando las flores y amando las mariposas que en ella se posaban. ES de esta forma dulce como en mis ojos reflejo  su cuerpecito delgado yaciendo en el pasto mientras su dermis moca toca, siente y saborea el suculento sol. Ignorando su ¨tanned skin¨ no necesitaba de más radiaciones. Mientras la yerba causaba en ella sensaciones.
 
La recuerdo así, tan inocente, tan chula, tan bella. Escribiendo cartitas de los días especiales o momentos de ira que toda niña, aun tranquila, también vive. Es como la vislumbro elaborando poemas y canciones. En ese día catorce de febrero cuando redactaba por si misma dos cartas de amor de su padre dirigida a su madre y de su madre a su padre.
 
Así exactamente la recuerdo, tan paciente como ahora, tan incapaz de lastimar y con tan poca vanidad. Cuantos recuerdos guardo de ti pequeña. Podría jurar tengo un disco de Tera en esta memoria ya un poco vieja. Mil memorias de tus movientes, de tu voz suave, de tus manitas; de la sonrisa que desprendía tantos destellos de luz .De ese ¨tu pelo malo¨ envuelto en cebollitas, berenjenas y aquellas trencitas que amabas tanto porque este estaba suelto , pero sobre todo, no necesitaba ser estirado por días.
 
La recuerdo así, callada y distante. No muy diferente al ahora. Volando sobres senderos y pastos verdes. Bailando y danzando con el viento alegre. Soñando fasmagorias locas con ríos bañados de choco y leche. Así la veo de chiquitita. Así me veo de siete años.
 
 
 
 
por: Yenerys  J.  Aybar  Rojas