
Mirada perdida
En el infinito entre nubes blancas
Fue su mirada culminación de caminos entrelazados
Mis manos tocaban su templo en la oscuridad de su ser
Yacía sumergido en las penumbras del amanecer
Padre padre ahí estaba en el vaivén de tu aliento
Mi corazón palpitaba al compás de tu mirada
Llego llego el instante
De ir perdiendo tú aliento
Viajabas en el infinito sumergido en la quietud del tiempo
Fluías danzaba entre colores violetas
Palomas blanca llevadas por el viento
Aguas profundas en la puerta de tu templo
Mojaban mis manos en aquel momento
Invadida por la tristeza de tu partida
Y los colores de tu último aliento
Reflejado en el bailé de tus labios dibujando
Tu alegría infinita hasta el último instante
Danzabas con el viento
Alegría, alegría, baile, danza goce dejaste en cada movimiento
Haciendo de tu estadía un gran universo
Fundiste tu aliento entre la luz brillante
Dejándote llevar por el movimiento de la nada
Tu alma inspirada en la melodía de las aves
Bailaba en la quietud del tiempo
Tu espíritu danzaba envuelto en
En la luz dorada del silencio
De las estrellas multicolores
Y así apagaste la luz de tus ventanas
Levantando el vuelo hacia la estancia
Del tiempo.
Por Xiomara Altagracia García